El contacto físico (abrazos, caricias) después del sexo libera oxitocina, la hormona del vínculo, lo que refuerza la conexión para la próxima vez. Conclusión
No te limites a los genitales. El cuello, las orejas, los muslos y la espalda tienen terminaciones nerviosas que a menudo se ignoran.
El éxito no siempre es ir rápido. Alternar entre la suavidad extrema y la intensidad rítmica crea una montaña rusa de sensaciones.
Triunfar en la cama también implica lo que sucede después del clímax.
Aunque la conexión es clave, dominar ciertas áreas físicas marca la diferencia:
Antes de pasar a la acción, el órgano sexual más importante es el .
Ningún manual o PDF puede decirte exactamente qué le gusta a tu pareja tanto como ella misma.
El sexo no es un examen. Cuando dejas de enfocarte en el "orgasmo como meta única", permites que el placer fluya de forma natural. 2. La Comunicación: El Mapa del Tesoro